Felice Gazola – Conde de Gazola

Piacenza (Italia) 21 de octubre de 1698 - Madrid 4 de mayo de 1780

Cuando Carlos era el Duque de Parma, formó parte de su ejército, participando brillantemente en la reconquista de Nápoles contra los austríacos. Gazola era un gran conocedor de la artillería y tenía una magnífica preparación matemática y científica. Estaba considerado como un insigne bibliófilo y gran aficionado a las bellas artes, la arquitectura y la arqueología, lo que le llevó a dirigir, entre 1745 y 1750, un proyecto de investigación arqueológica en las ruinas de Paestum, ciudad grecorromana en la región italiana de Campania.

Felice Gazola - Conde de Gazola

Este prestigio de Gazola, como militar eficaz y hombre ilustrado, hace que Carlos III, en 1761, dos años después de su llegada al trono de España, reclame su presencia con la finalidad de realizar reformas en su artillería, y para confiarle la misión de poner en marcha la creación y funcionamiento del Real Colegio en el Alcázar de Segovia. Ese mismo año, el 2 de agosto, es nombrado Teniente General de los Reales Ejército y, poco después, Inspector General de Artillería.
El proyecto de Gazola para la artillería española fue aprobado y publicado en 1762 con el título: “Reglamento del nuevo pie en que Su Majestad manda se establezca el Real Cuerpo de Artillería”, instrucción que suprime el cadete de regimiento, creándose la compañía de caballeros cadetes como única procedencia de la oficialidad de artillería.
Bajo su dirección, el colegio artillero de Segovia se vislumbra, desde sus inicios, como un centro educativo extraordinario, que alcanzó gran prestigio y consideración no solo por su ejemplar organización y el nivel de sus estudios específicamente artilleros, sino por la probada altura científica de sus oficiales, profesores y alumnos.
Gazola, consciente de la responsabilidad contraída, atiende prioritariamente la necesidad de contar con un eficiente cuadro de profesores, prestando una meditada elección del mismo, pero, especialmente, del primer profesor que pusiera en marcha su proyecto educativo, siendo designado el Padre Eximeno de la Compañía de Jesús.

Durante la grave situación provocada por el motín de Esquilache (24 de marzo de 1766), Gazzola aconsejó a Carlos III no ceder ante los amotinados madrileños y reprimirlos violentamente; aunque el rey desoyó tales consejos y optó por conceder a estos sus peticiones y desterrar a Esquilache, debilitando el poder de sus consejeros italianos en beneficio de aristócratas españoles como el conde de Aranda.
Fue enterrado en la Iglesia de San Martín (Madrid), al lado de su amigo Tiépolo. La lápida funeraria es obra del escultor Antonio Primo. Su cuerpo se trasladó posteriormente al Museo del Ejército.