• gallery

Fachada de San Francisco

También se informó que las cubiertas de las pandas (galerías) del patio de Orden y las de las salas y despachos de profesores y jefes, estaban en su mayoría en mal estado. El resto de los edificios se encontraban en su totalidad con goteras, y los muros interiores y tabiques de los sótanos desprendidos casi en su totalidad por efecto de la humedad.

Ante esta situación, el ingeniero propuso enfoscar el patio de Orden, arreglar los pavimentos en las clases de idiomas, esgrima, vestíbulo, portería de la calle lateral, etc., así como recorrer la carpintería y reconstruir los cielos rasos de las galerías del patio de Orden, desprendidos a causa de las goteras. A fin de no afectar a la enseñanza se planteó que todas estas obras se realizasen durante las vacaciones de los alumnos.

En diciembre de 1901, según un informe del comandante de Ingenieros Emilio de la Viña, perteneciente a la Comandancia General de Ingenieros de la 1.ª Región, entre otras actuaciones se indicaba que debían realizarse obras en la fachada que daba a la calle de San Francisco, parte de las cuales habían sido costeadas por la Academia y el Ayuntamiento, y que se habían llevado a cabo antes de que el Cuerpo de Ingenieros pudiera intervenir en el edificio.

Cuando el comandante hizo referencia a la necesidad de encontrar locales adecuados para ampliar las instalaciones de la Academia, se refirió a la zona de la fachada de San Francisco en el sentido de que había muy poco aprovechable, «pues la construcción era muy mala, muros con panzas, aristas ruinosas, pilastra de ladrillo sumamente delgadas, muros formados de pedazos de sillarejos mal puestos, etc.».

Sólo se podía conservar el zócalo de sillería, porque de la cubierta no quedaba más que un faldón (el otro se había hundido), estando declarada ruinosa esa parte desde el reconocimiento practicado en septiembre de 1899 por el comandante de Ingenieros Juan Montero, quien había incomunicado la zona del resto del edificio para evitar accidentes. Por todo ello, se consideró que lo más conveniente sería proceder a la demolición de la zona afectada.

Según el proyecto de 1903, realizado por el capitán de Ingenieros Alfonso Moya y Andino, el diseño de la fachada iba a estar impuesto por las construcciones anteriores, obligando a la composición de dos cuerpos de diferente altura. Propuso derribar el muro de la primera de las crujías y levantar en esa planta un edificio aislado de un solo piso para pabellones. También se respetaría el piñón o remate triangular de la fachada de la iglesia situado al norte (sobre el coro de la iglesia), y se simularía en el extremo (sur) otro simétrico para armonizar el conjunto.

Vista de frente la fachada, la crujía baja derecha sería destinada a pabellón del director, incluido un corral irregular con valla almenada, ya que el alojamiento que tenía, entonces en el piñón de la iglesia, no reunía condiciones de habitabilidad por encontrarse algunas de sus paredes desplomadas y con grietas. Aunque las obras del nuevo pabellón ya se habían finalizado en 1907, el director aún no se había trasladado en estas fechas a las nuevas estancias.

Posted in: