Introducción

Antecedentes del convento y cesión al Ministerio de la Guerra

A pesar de la distancia, por real decreto de 9 de mayo de 1867 tanto el Colegio como la Escuela de Aplicación quedaron refundidos en un único centro denominado Academia de Artillería. Uno de los aspectos más significativos de esta disposición fue que desapareció por completo el régimen de internado.

De nuevo en las instalaciones del exconvento, en febrero de 1857 el Cuerpo de Ingenieros propuso continuar con una serie de actuaciones, entre las que se encontraban la finalización de la enfermería que se estaba concluyendo en junio de 1855, «cuando se extinguió el cuartel de alumnos», y la regularización de la entrada de Día Sanz. Para este último trabajo se hizo necesario continuar con los desmontes de piedra, tierra y escombros de toda la superficie comprendida entre la fachada y el Acueducto, y suprimir la cerbatana por la que las fuentes del cuartel y algunas casas particulares recibían el agua del monumento, ya que lo perjudicaban y afeaban.

Proyecto del internado de subtenientes alumnos, plantas principal y segunda, 1852. El patio inferior a la izquierda es el de Ordenanzas, y el que está por encima de él hoy forma parte de la calle Almira. 9.- ARCHIVO GENERAL MILITAR DE MADRID. Signatura SG 01-15.

Proyecto del internado de subtenientes alumnos, plantas principal y segunda, 1852. El patio inferior a la izquierda es el de Ordenanzas, y el que está por encima de él hoy forma parte de la calle Almira.
9.- ARCHIVO GENERAL MILITAR DE MADRID. Signatura SG 01-15.

En estas fechas aparecen algunas referencias de las instalaciones directamente relacionadas con la enseñanza. Se cita en algunos documentos la necesidad de colocar en la sala de estudios una grada para el oficial que estuviera vigilando, formada por un entarimado de 20 pulgadas de altura con sus escalinatas y balaustrada, construir para otras clases banquetas con asientos y respaldos mullidos con forro de paño encarnado pintado, todo de color caoba al óleo, hacer tarimas de figura curva adaptada al local y a la posición del encerado, etc.
Es decir, el internado comienza a ser empleado también como lugar donde se impartían algunas clases, bien por falta de espacio en el Alcázar, bien por comodidad y ahorro de tiempo para profesores y alumnos que evitaban así un largo desplazamiento diario, en una ciudad donde precisamente el clima era algo a tener muy en cuenta.
En abril de 1857 el Ingeniero General informó que la parte del edificio destinada a los alumnos se encontraba independiente del resto del edificio, aunque habían quedado algunos dormitorios de tropa con vistas a uno de los patios de los subtenientes alumnos. Podría tratarse casi con toda seguridad del actual Patio de Ordenanzas, ya que el Jardín, hoy patio del Magnolio, formaba parte del cuartel de tropa.